La estirpe del Francés que arraiga en Mazatlán.
Época: Mazatlán, Sinaloa, México, s. XIX.
Forma:
“El Francés”: el Francés, el en minúscula, Francés en mayúscula porque es mote.
Regular uso de las rayas de diálogo. Revísalas, te puede ayudar el Diccionario panhispánico de dudas:
https://www.rae.es/dpd/raya
“La casita de adobe y techo de madera, permitía que se expandiera en la inmensidad, la pasión de los nuevos esposos durante el acto amoroso.”: sobran las comas. No me imagino como se expande la pasión por la inmensidad durante el acto amoroso, como no sea inflando un globo aerostático… Otra cosa es que gritaran.
“chimuela”: niño que le falta algún diente, generalmente de leche.
“Don Manuel”: don Manuel.
“el francés”: el Francés, pues es mote.
“la corriente había subido exponencialmente”: ¿exponencialmente?: mira que es mucho.
“chongo”: moño.
Le falta repaso de comas, mayúsculas, rayas. Ya no pongo más pero repásalo.
Estructura:
Varias partes:
Mujeres bellas
Mujeres apasionadas
Mujeres sacrificadas
Mujeres de 1875
Mujeres de la Revolución
Mujeres valientes
Mujeres resilientes (término muy moderno, ¿no?)
Personajes:
Miguel el Francés.
María Esteves, la mujer del Francés.
Los cuatro hijos, entre ellos Josefa.
Manuel González, viudo de treinta y seis años.
Cuca, la experta ama de llaves.
José Manuel, Pepito, hijo de Manuel y Josefa.
José Julio Filomeno de Jesús Ibáñez Camarillo, coronel de caballería federal y segundo esposo de Josefa.
Tema / Trama:
Historia increíble de un matriarcado mexicano.
Comentario final:
Bueno, de forma regular. Le hace falta un buen repaso.
Sigamos. La historia es entretenida, va avanzando, parece una historia de estas americanas de realismo mágico, parece increíble lo que le pasa a esta gente, llegamos al final, ¡y parece que es verdad! Si es cierto y el autor Cafeciando no nos ha tomado el pelo, esto tiene trazas de ser verdad. Con lo cual la realidad supera la ficción.
A pesar de sus fallas, muchas, tengo que reconocer que me ha gustado y lo he leído con interés. Por favor corrígele las fallas que te puede quedar un texto bueno que le heredes a tus descencientes.