El comisario madrileño investiga el crimen del sacerdote en Larache.
Época: Larache, Marruecos, 1945.
Forma:
“—Bienvenido a Tetuán señor Comisario. —Dijo al devolvérmelo. —Le está esperando”: va coma después de Tetuán, y comisario va en minúscula. Tras comisario no va punto, pues luego va un verbo de habla, y la siguiente raya debe ir pegada a devolvérmelo y con el punto detrás de la raya: “—Bienvenido a Tetuán, señor comisario —dijo al devolvérmelo—. Le está esperando…”
“de Tracción Delantera”: tracción delantera en minúsculas, que no es parte de la marca.
Los defectos en mayúsculas y demás ya son repetitivos, repásalos con la ayuda del Diccionario panhispánico de dudas:
https://www.rae.es/dpd/may%C3%BAsculas
https://www.rae.es/dpd/raya
“Mehala”: ejército regular.
“si no mi mujer”: sino, va junto.
“Isabel de Orleans. Duquesa de Guisa”: Isabel de Orleans, duquesa de Guisa”: cambia el punto por una coma.
“—Son las siglas del Partido Reformista Nacional. Es una…”: aquí te sueltas una Wikipedia en un diálogo y chirria.
“lo que conllevó que el joven”: conllevar: verbo demasiado culto para un diálogo.
“kif”: hachís.
“Hoy que frase”: qué lleva acento.
“Que fácil sería unir ese descubrimiento a la muerte del sacerdote, que sencilla preparar la acusación.”: Los qué llevan acento, y es qué sencillo preparar la acusación.
“Pedro y yo manteníamos relaciones sexuales”: suena anacrónico para la época, la verdad es que no sé qué pegaría más: quizá éramos amantes.
“Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan”: buena frase.
Estructura:
Narra en primera persona.
Capítulos, por días: del 6 al 12 diciembre de 1945 y luego otro el 31 diciembre de 1945.
Personajes:
El comisario.
Abdel, chófer.
El teniente de la policía.
Padre Pedro Martínez, desaparecido.
Serfaty, conserje del hotel.
Federico Gómez, gerente del hotel.
Francisco Andrés Peláez, legionario.
La duquesa Isabel de Orleans, histórico.
Mohammed ben Mizzian, histórico.
Binyamin, el muchacho hebreo.
El pequeño Luis.
Tema / Trama:
Un cura desaparece en Larache y envían desde España a un comisario para que resuelva el caso.
Comentario final:
Defectos de forma la mayoría en mayúsculas y rayas de diálogo que ensucian el texto, ya comentados. Cuando hay acción, el autor usa frases cortas y telegráficas que le vienen bien al relato; cuando se va por descripciones wikipédicas el relato pierde. Buenas descripciones, plásticas. Un tipo duro el comisario: un Humphrey Bogart hispánico.
La trama avanza bien, está correcta para un relato policíaco. Me recordó un poquito a El tiempo entre costuras, pero quizá es demasiado previsible: ya sabíamos que el cura era homosexual, y poca sorpresa hay con el caso. Con el final tengo sentimientos encontrados: por un lado me alegra que al personaje del pequeño Luis le vaya bien, pero eso de que su hermana conozca al director de la cárcel y se case con él, enamorados, me suena muy azucarado. Pero bueno, dejemos el final feliz. Un relato entretenido que desluce mucho por sus defectos de forma. Repásalo y ganará puntos. Me ha gustado sin encandilarme.