La novela narra la resistencia de los pueblos britanos frente a la conquista romana en el siglo I d. C. A través de dos figuras históricas —Carataco, que lidera la lucha inicial contra las legiones, y Boudica, la reina que encabezará la gran rebelión— la historia muestra las tensiones internas entre las tribus, las estrategias militares, las traiciones y el choque brutal entre dos mundos: la Britania tribal y el poder implacable de Roma.
Es un relato épico y humano sobre la libertad, el liderazgo y el precio de la resistencia.