¿Quién no ha disfrutado de una lectura ideal? A veces, muy raras, podemos elegir el sitio más preciado, aquél donde nos abraza un sillón orejero o acurrucados con una manta en la cama, con una mesita cerca con la bebida preferida que nos da los descansos para paladear las letras, una música acorde con el texto, algunos el silencio, incluso el tiempo que haga en el exterior, unos la lluvia, otros e...[Leer más]