«Como decía Cicerón, despreciamos a los que buscan salvar la vida, y admiramos a los que no temen perderla». Séneca. Posiblemente las dos imágenes más claramente identificables sobre Roma por cualquier persona, con independencia de su cultura o su formación, sean un gladiador y el lugar donde combatían, el Coliseo. Y es que la figura de los gladiadores está profundamente enraizada en la cultura po...[Leer más]
El magnetismo que ejercen ciertos personajes de la Historia, no se mide precisamente por sus virtudes, en ocasiones es la extravagancia o la depravación lo que atrae a un buen número de gentes hacia todo aquello que tiene que ver con ellos. No voy a citar a nadie expresamente, pero seguro que a cualquiera de nosotros que nos pusieran delante papel y pluma para confeccionar una lista de esos peculi...[Leer más]
En su cuadro La muerte de César (1867), Jean-Léon Gérome fuerza al espectador a no fijarse en un muerto, mientras que focaliza la atención en el grupo de senadores, daga en mano, que abandonan triunfantes la curia senatorial instalada por entonces en uno de los aledaños del templo de Venus erigido por Pompeyo. A lo lejos se otean senadores que han huido, del mismo modo que algunos se han ocultado...[Leer más]
¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros? ¿Cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya? Marco Tulio Cicerón, Primera Catilinaria La caída de la República romana es sin duda uno de los periodos de la historia antigua mejor documentados y que más estudios ha recibido (con el permiso de la caída del Imperio romano). Por lo t...[Leer más]
Si hace no demasiado reseñaba la novela Espartaco de Howard Fast, le toca ahora el turno a un recentísimo ensayo, La guerra de Espartaco, de Barry Strauss (Edhasa, 2010). El gladiador esclavo y rebelde sigue seduciendo. Siguen publicándose ensayos y novelas. Y la sombra de la película de Stanley Kubrick sigue siendo alargada. Pero centrémonos en el ensayo. Este libro es made in Barry Strauss, muy ...[Leer más]
Estamos ante un libro excelente, sin duda alguna. Que su título tan manido no os lleve a engaño y penséis: «¡Bah! Otro libro sobre bárbaros y romanos». No. Y es que hay que recordar que el Imperio romano fue dividido en dos mitades por Teodosio, quedando desde entonces cada una gobernada por su propio Emperador. El Imperio romano dejó de ser el Imperio de Roma, más aún cuando esta ciudad cada vez ...[Leer más]
Dicen los clásicos que Rómulo y Remo, dejados en una cesta en el río Tíber por su madre Rea para evitar que fueran asesinados por su malvado y usurpador tío Amulio, fueron amamantados por una loba, Luperca. Luego fueron recogidos por una pareja de pastores, que los criaron, y al crecer repusieron a su abuelo Numitor en el trono de Alba Longa. Y más tarde crearon su propia ciudad en el lugar donde ...[Leer más]
Annos undeviginti natus exercitum privato consilio et privata impensa comparavi, per quem rem publicam dominatione factionis oppressam in libertatem vindicavi [a los diecinueve años de edad alcé, por decisión personal y a mis expensas, un ejército que me permitió devolver la libertad a la República, oprimida por el dominio de una facción] (Res Gestae Divi Augusti, 1; traducción de A. Blanco Freije...[Leer más]
Buena idea para regalar. Mala idea para comprar. El libro está escrito en lo que parece una imitación de una serie clásica, la Traveller’s Guide to the Ancient World de la editorial David & Charles, por tamaño, por formato general y por un aire de humor británico intencionadamente anacrónico. En cuanto al contenido, es inevitable la comparación con los libros de Goldsworthy; comparación odiosa...[Leer más]
Libro editado por la editorial Crítica y perteneciente a la colección La Historia de Europa Oxford, en once volúmenes. Obra moderna, interesante, la cual nos ayudará a tener más conocimiento de la historia de Europa desde los antiguos griegos hasta nuestros días. En este volumen se hace un fiel reflejo de mil quinientos años de historia europea. Desde la etapa final de la Edad del Bronce hasta ...[Leer más]
Imaginad que amanecéis en una calle de Roma momentos antes de que el sol salga por el horizonte. Quizás a más de uno le haya pasado durante una visita a la Ciudad Eterna. Pues imaginad que lo hacéis en la Roma del siglo II d. C., durante el gobierno de Trajano. Durante un día podréis vivir inmersos en esa enorme urbe y ver como vivían sus habitantes, desde los más humildes apiñados en las ínsulas ...[Leer más]
«La decadencia de Roma fue la consecuencia natural e inevitable de su desmesurada grandeza. La prosperidad sufrió ante el principio de decadencia; las causas de la destrucción se multiplicaron al ampliarse la conquista, y tan pronto como el tiempo o el azar hubieron eliminado los apoyos artificiales, el extraordinario tejido cedió a la presión de su propio peso. La historia de su ruina es simple y...[Leer más]