Ambientada en el siglo VI d. C., la novela narra la vida de Belisario, el gran general del Imperio bizantino bajo el emperador Justiniano I.
A través de los ojos de Eunice, esposa del protagonista y narradora ficticia, Graves reconstruye la época de esplendor y decadencia del imperio oriental, desde las guerras contra los vándalos, godos y persas, hasta las intrigas cortesanas que rodearon a Teodora, la célebre emperatriz.
El libro combina rigor histórico con una prosa elegante y reflexiva, retratando a Belisario como un modelo de lealtad, valor y rectitud moral en un entorno dominado por la corrupción y la ambición política.