Segunda novela de la trilogía Crónicas del señor de la guerra, continúa la historia narrada por Derfel Cadarn, fiel guerrero de Arturo. En esta entrega, Britania se halla dividida por la guerra, la política y la religión: el cristianismo comienza a imponerse sobre los antiguos dioses celtas. Arturo intenta mantener la paz y la unidad entre los reinos, mientras enfrenta traiciones, pasiones y el poder creciente de Merlín, que busca los últimos tesoros de los dioses.
Cornwell ofrece una visión realista y humana de los mitos artúricos, sin magia ni idealizaciones, centrada en la lucha, la lealtad y el conflicto entre fe y poder.