El regreso constituye la tercera parte del ciclo Tiempo no perdido, obra temprana de Lem inspirada en sus experiencias durante la ocupación nazi de Polonia. La novela sigue a un joven protagonista que intenta reconstruir su vida tras la guerra, enfrentándose a la devastación material y moral dejada por el conflicto.
A diferencia del Lem posterior, aquí no encontramos especulación científica, sino una narración de fuerte base autobiográfica que retrata el trauma de la guerra, la precariedad de la posguerra y la dificultad de recuperar una identidad personal en un mundo transformado por la violencia.
El texto muestra el interés temprano de Lem por cuestiones como la memoria, la experiencia límite y la fragilidad de la civilización, temas que más tarde aparecerán bajo formas especulativas en su obra de ciencia ficción.