Tercer y último volumen de la trilogía Crónicas del señor de la guerra, narra el desenlace de la historia de Arturo, contada por su leal guerrero Derfel Cadarn. En esta conclusión, las tensiones entre los reinos britanos y los sajones alcanzan su punto máximo, mientras la traición y la ambición amenazan con destruir el sueño de unidad que Arturo había forjado.
La mítica espada Excalibur simboliza la esperanza y el sacrificio en una Britania desgarrada por la guerra y la fe. Cornwell ofrece un final trágico y conmovedor, en el que los ideales de honor, amor y lealtad se enfrentan a la implacable realidad histórica.