A menudo menos es más. Por ejemplo, el primer párrafo debe ser siempre directo y fácil de digerir; el tuyo es todo lo contrario. Aparte de que si estás haciendo el POV de Miller no puedes usar según qué expresiones (por ejemplo: "tonalidades atmosféricas). También sobra indicar su procedencia al principio, sobre todo si después hablas de su vida anterior. Luego, en algunos puntos intentas adornar tanto la frase que le quitas todo el poder y la gracia. Da la impresión de que escribes una frase y luego cambias palabras por sinónimos aquí y allá (por ejemplo: "Aún recuerda cómo palpitó su corazón y el deleite que le producía intercambiarse pequeñas y tiernas misivas de afecto", "Buscó con ahínco unos pensamientos optimistas que le infundieron ánimo suficiente para seguir enderezado en el pescante y ocultar a los ojos de cualquiera que le viese su congoja interior", etc.). Quedan como muy raras, poco naturales.
Luego haces descripciones históricas demasiado detalladas. Son volcados de información, algo de lo que hay que huir cuando se escribe. La documentación sirve para que el autor no la cague en los detalles, no para agobiar al lector con ellos. Por lo demás, creo que te sobran adjetivos y muchos nombres secundarios.
En lo positivo, entiendo la historia que quieres contar y me parece correcta, pero le hace falta pulido. Poco a poco, creo que eres joven y tus intenciones son buenas y la pasión está ahí, sigue dándole duro y harás muy buenos relatos.
Todo esto de buen rollo, querido Oriel. Ya se sabe que las palabras escritas parecen a veces una acusación o una regañina
