La verdad es que este tema se sale de mis gustos personales, pero me ha parecido un título y sinopsis bastante llamativa. 'El asno y la nave. La economía mediterránea de 950 al 1180' de Chris Wickham. Publica editorial Crítica el próximo 26 de febrero.
Chris Wickham ofrece una reinterpretación extraordinariamente rica de la economía mediterránea entre los años 950 y 1180. Esta obra magna destinada a convertirse en una referencia ineludible para futuros historiadores, invita a los lectores a repensar por completo la lógica subyacente a los sistemas económicos medievales, así como la propia concepción que tenemos de la época en su conjunto. Basada en cinco estudios exhaustivos de casos regionales desde Italia hasta Egipto, su tesis marca un cambio de paradigma respecto a lo que conocíamos: fue a orillas del Mediterráneo donde en realidad la economía fundada en la época romana tuvo continuidad. La dinámica del sistema económico medieval combinaba redes internas (el recorrido a lomos del asno) y rutas de intercambio (el viaje en la nave). Y por último, tópicos como el oscurantismo se demuestran como obsoletos, al estar basados en datos incompletos.
Trata el período que va de lo que suele llamarse Alta Edad Media a una Plena Edad Media, y en el ámbito mediterránea: si no recuerdo mal, cotejando la edición original, el ámbito geográfico, por capítulos concretos, es Egipto, el norte de África y Sicilia, el imperio bizantino, la península ibérica islámica e Italia, más una reevaluación de la economía mediterránea en los siglos XI y XII.
Tiene muy buena punta, la verdad. Eso sí, ya había leído no sé donde (quizá con la publicación de este libro) que había que abandonar la idea de una época medieval de cintracción total y que se seguían usando las antiguas rutas.
El precio, pues viendo cómo se mueve el mercado y por la cantidad de hojas no me parece exorbitado (en comparación, claro).
La gente me mira como si fuera un poco extraño cuando voy hablando con ardillas, conejos y esas cosas. Está bien. Eso está bien. Bob Ross.
Lo hojeé hace unos días: necesitas o bien un atril o brazos fuertes. Casi 800 páginas de texto, algunas (bastantes) con párrafos de una página, requiere una lectura sosegada.
Ganas le tengo, pero hasta dentro de meses (o años) nada.
Creo que ante libros tan tochos y tan pesados, las editoriales podrían ofrecer, antes de la lectura, y con la compra, o bien un bono de un mes para ir al gimnasio y así fortalecer los brazos (por ejemplo haciendo pesas con un tocho en cada mano) o bien regalar junto al libro, por un euro o dos más, un facistol para poder leer el libro