«Él tomará la Corona Blanca; él alzará la Corona Roja. Él unirá los Dos Poderes, él apaciguará a los Dos Señores (Horus y Seth) de acuerdo a lo que ellos desean».
Profecía de Neferty.
Pocos pueblos han ejercido una fascinación tan profunda como el egipcio. Sus pirámides desafían el tiempo, sus jeroglíficos susurran secretos de milenios, y su concepto de la vida más allá de la muerte ha impregnado la imaginación colectiva. Sin embargo, detrás de la mística, existe una civilización compleja, cambiante pese a su apariencia monolítica a lo largo de milenios, y en muchos aspectos incluso familiar.
El libro que acaba de publicar la editorial Trotta, Historia del Antiguo Egipto (3200 a.C. – 395 d.C.), a cargo del profesor Marc Van de Mieroop, emprende la monumental tarea de cubrir casi 3.600 años de la civilización del valle del Nilo. Desde la unificación de las Dos Tierras, que marca el albor de la historia dinástica alrededor del 3200 a.C., hasta la romanización final y la desintegración de sus últimas estructuras político-religiosas hacia el 395 d.C., el autor nos guía con una erudición que se siente natural y nunca abrumadora a través de lo que no es un mero listado de faraones y batallas: ya desde las primeras páginas se percibe que lo que nos aguarda es una inmersión profunda en la mentalidad, las estructuras sociales, la economía, la religión y el arte de un pueblo que forjó una identidad única a lo largo de incontables generaciones.
Merece la pena destacar la meticulosa organización de la obra. Van de Mieroop estructura la historia egipcia en los periodos clásicos (Arcaico, Reino Antiguo, Primer Periodo Intermedio, Reino Medio, Segundo Periodo Intermedio, Reino Nuevo, Tercer Periodo Intermedio, Periodo Tardío, Periodo Helenístico y Periodo Romano, estos dos últimos reunidos en un capítulo final titulado «El Egipto grecorromano»), pero lo hace con una fluidez narrativa que evita la sensación de estar leyendo una enciclopedia. Tras unas primeras páginas en las que se centra en cuestiones introductorias que serán muy útiles a los recién llegados al tema (cronología, geografía, fuentes, clima…), comienza el despliegue de la historia egipcia en la que cada capítulo se centra en una etapa crucial. El autor no se limita a describir; analiza las causas y consecuencias de los cambios, y discute las complejidades y las diversas interpretaciones historiográficas de los fenómenos. Por ejemplo, al abordar los llamados periodos intermedios, tradicionalmente vistos como épocas de caos y declive, Van de Mieroop ofrece una perspectiva matizada, resaltando las innovaciones que surgieron en ausencia de un poder centralizado.
Cada capítulo aparece dividido en una gran cantidad de apartados sobre temas en los que desglosa los acontecimientos políticos, las innovaciones culturales, las transformaciones sociales y los desarrollos religiosos que caracterizan cada etapa de la historia egipcia. Además, y a modo de pinceladas, la obra está salpicada de «temas de debate» y de «temas especiales» (así se los llama), tales como los cinco nombres de los reyes de Egipto, el cuento de Wenamun, la historia de Egipto de Manetón, lenguas y sistemas de escritura en Egipto, la construcción de la Gran Pirámide, las corregencias, los Pueblos del Mar, Cambises y el toro Apis, las necrópolis, los festivales y un largo etcétera.
Como es lógico, la historia del Antiguo Egipto de Van de Mieroop no se aborda como un fenómeno aislado, sino en constante interacción con sus vecinos. El autor dedica especial atención a las relaciones diplomáticas, los conflictos militares y los intercambios culturales con potencias como Mitanni, el Imperio Hitita, Asiria o Persia. Esta contextualización en el marco del Próximo Oriente antiguo es fundamental para comprender la dinámica del poder en la región y el papel que Egipto desempeñó en el concierto de las grandes civilizaciones de la Antigüedad. Por otro lado, y más allá de la política exterior, el autor se adentra en la vida cotidiana de los egipcios, desde el faraón hasta los campesinos. Explora la organización de la burocracia, el papel de los escribas, la importancia de la agricultura en la economía, la estructura familiar, y las creencias religiosas que impregnaban cada faceta de la existencia. En la narración se integra la arqueología y la epigrafía, pero no se limita a mencionar hallazgos; utiliza los testimonios materiales y las fuentes escritas (desde textos funerarios hasta cartas diplomáticas y registros económicos) para construir un relato vivo. Cuando se discute la religión, por ejemplo, no solo se enumeran los dioses, sino que se explora cómo el culto afectaba la vida diaria, el ciclo agrícola y la esperanza de una vida más allá. Van de Mieroop no idealiza el pasado egipcio; aborda sus luces y sombras, sus logros y sus desafíos. Reconoce las limitaciones de nuestras fuentes y las incertidumbres que aún persisten en la egiptología. Sin embargo, el autor logra que el lector aprecie la magnitud de lo que se erigió a orillas del Nilo, no solo por sus monumentales construcciones sino también por su pensamiento, organización y cultura.
La prosa de Van de Mieroop es clara, concisa y elegante. A pesar de la densidad de información, el texto fluye con una agilidad que facilita la lectura. El autor tiene la habilidad de explicar conceptos complejos de manera accesible sin simplificarlos excesivamente, lo que hace que el libro sea adecuado tanto para estudiantes universitarios como para lectores no especializados con interés en el tema. Además, el libro está enriquecido con un aparato crítico y didáctico de gran valor: numerosas ilustraciones (en blanco y negro, eso sí), mapas y cuadros esquemáticos, además de la ya tradicional en este tipo de obras lista de reyes, desde el Rey Escorpión al emperador Teodosio; un breve glosario y una relación de lecturas adicionales la cual confirma que el autor es consciente de que su obra no agota el tema, pues este es tan vasto como la arena del desierto.
En conclusión, y como cabe imaginar, Historia del Antiguo Egipto (3200 a. C.–395 d. C.) no es solo un libro: es un viaje. Un viaje a través de milenios de faraones y pirámides, de templos y tumbas, de dioses y hombres. Marc Van de Mieroop es profesor de la Universidad de Columbia y una autoridad reconocida en la historia del Próximo Oriente antiguo (es autor de una Historia del Próximo Oriente Antiguo publicada también por la editorial Trotta). Este trabajo sobre la historia de Egipto, por su rigor, su claridad y su enfoque exhaustivo, merece un lugar en los anaqueles de cualquier persona interesada en la historia antigua. Una lectura que no solo instruye, sino que también inspira y empuja a sentir admiración por la creatividad del espíritu humano.
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Marc Van de Mieroop, Historia del Antiguo Egipto (3200 a. C.- 395 d. C.). Traducción de Juan Candelas. Madrid, editorial Trotta, 2025, 506 págs.

Manuel Gutiérrez Ramón
Buenas tardes, Cavilius. Apetece libar del néctar de esta historia del antiguo Egipto, convertirse en un colibrí ante ese campo con flores llenas de los nutrientes culturales que dicha civilización sigue ofreciendo. Entran ganas de emular al bello pajarito, alimentarse bien distinguiendo los colores de la vida en el país del Nilo, con sus matices infinitos y el sentido que cada uno invita a desvelar. Mil cosas interesantes parece reunir la obra de Marc Van de Mieroop, primero, por el tema en sí, no menos que por su forma de abordarlo. Me voy a dar el placer de lector entusiasta en este caso… y del modo que prefiero: tarde, de madrugada, horas para leer que concentran la atención y favorecen el estado de ánimo propicio. Muchas gracias por la reseña, amigo Cavilius.
Javi_LR
Gracias a ti por leerla, Manuel. Adelante con el libro, sea libándolo como un colibrí o devorándolo como un cocodrilo del Nilo.
Farsalia
Lo hojée cuando salió. Tiene pinta de buena obra general.
Javi_LR
Lo es, desde luego.
Caín
Como bien menciona Cavilius, se trata de un texto claro y muy bien estructurado sobre la hisrtoria del antiguo Egipto, aunque en mi humilde opinión un par de peldaños por debajo y sin la magia evocadora de «Auge y Caída del Antiguo Egipto» de Toby Wilkinson.