La novela se sitúa en la Antigua Grecia, a principios del siglo VI a. C., y gira en torno a la leyenda de un caldero de tres patas, engalanado con piedras preciosas, que emerge misteriosamente del agua y va pasando de mano en mano entre los Siete Sabios. Ese trípode llega a convertirse en objeto de deseo, ambición y mito.
A lo largo del relato, se entrelazan hechos históricos con episodios mitológicos, filosóficos y de humor. Aparecen personajes reales y legendarios: espartanos, lidios, los aedos, héroes como Heracles, figuras mitológicas como Pegaso o Apolo, y eventos históricos como la revolución de Licurgo, el asedio de Mileto, los juegos Olímpicos de Elis, o la amenaza de los piratas.
Villalón utiliza una estructura curiosa basada en el alfabeto griego, con múltiples voces narrativas —siempre en grupos de tres—, lo que le da ritmo, variedad y una dimensión casi ritualística al texto.
El tono mezcla lo erudito con lo festivo: hay mitología, filosofía, historia, pero también humor. El trípode no es solo un objeto, es símbolo de poder, sabiduría, deseo y ambición, y su búsqueda conecta lo divino con lo humano, lo mítico con lo terrenal.