Lavinia, hija del rey Latino en el Lacio antiguo, vive una infancia marcada por la paz hasta que comienzan a surgir pretendientes para su mano. Mientras su madre la insta a casarse con Turno, profecías de fuentes sagradas anuncian que ella ha de casarse con un extranjero, provocar una guerra, y que su esposo no vivirá mucho. Cuando los troyanos liderados por Eneas llegan al Tíber, Lavinia decide reclamar para sí la voz que Virgilio le negó, narrando su vida, su destino y su amor desde su propia perspectiva.