Tras cumplir 19 años de prisión por robar un pan, Jean Valjean es liberado, pero la sociedad lo rechaza. Gracias a un gesto de compasión, decide rehacer su vida, aunque es perseguido incansablemente por el implacable inspector Javert. En su camino adopta a Cosette, hija de la desgraciada Fantine, y ambos se ven envueltos en los conflictos sociales y políticos de la Francia del siglo XIX, incluida la insurrección de 1832 en París.
La novela es un gran fresco sobre justicia, redención, amor, pobreza y desigualdad.