La novela narra la historia de Roma desde su fundación legendaria hasta los inicios del Imperio, siguiendo a varias generaciones de dos familias ficticias cuyos destinos se entrelazan con los grandes acontecimientos y figuras históricas (Rómulo, Julio César, Cicerón, Augusto). A través de episodios clave, el libro ofrece una visión panorámica y humana del desarrollo político, social y cultural de la ciudad.