La novela, escrita por Mika Waltari en 1945, relata la vida de Sinuhé, un médico egipcio huérfano que es recogido por una familia humilde en Tebas durante el siglo XIV a. C., en tiempos del faraón Akenatón.
A lo largo de la historia, Sinuhé narra en primera persona sus memorias, desde su juventud hasta la vejez, mostrando el auge y caída de Egipto en una época convulsa de reformas religiosas y guerras. Su vida se entrelaza con personajes históricos y ficticios: desde reyes y soldados hasta cortesanas y esclavos.
El protagonista viaja por distintos pueblos del mundo antiguo —Mitanni, Babilonia, Creta, Siria— y en cada lugar descubre diferentes culturas y formas de vida. Aunque alcanza prestigio como médico, su ambición, errores y pasiones lo llevan una y otra vez a la ruina, en especial su obsesión por la cortesana Nefernefernefer.
Más allá de su recorrido personal, la novela refleja grandes temas universales: la fragilidad de la existencia, la búsqueda del sentido de la vida, la corrupción del poder y la imposibilidad de escapar al destino.
En última instancia, Sinuhé, el egipcio es tanto la historia de un hombre que busca su lugar en el mundo como un retrato del esplendor y la decadencia del Antiguo Egipto.