«Entonces Saúl tomó su espada y se arrojó sobre ella». (1 Samuel, 31: 4). Versículos escogidos en el oficio fúnebre de R.E.H. Nuestro héroe era el hijo de un médico de discutible formación y de una mujer que vivía auto-recluida en su hogar, víctima de una tuberculosis crónica, y también de una crónica fantasía clasista. Nació de una pareja que no creía posible tener hijos, y vivió sus primeros año...[Leer más]