Quizá por causa de esa amplia y abrazadora sonrisa con que la escritora Rosa Montero recibe a sus lectores, parapetada tras una pila de libros, ejemplares de su penúltima obra, en los múltiples encuentros a lo largo y ancho de la geografía planetaria, uno llega a creer que cualquiera de esos párrafos con que sorprende e invita a reflexionar va dirigido expresamente a los que aguardamos con pacienc...[Leer más]