Un escritor que llega a la altura de Vázquez Figueroa ya no necesita ni publicitar sus libros, y mucho menos hablar de ellos. Así que nada más empezar a hablar, dejó claro que presentar un libro le parece absurdo («Aquí mi libro, aquí un compañero del taller») y pasó a tratar de cosas interesantes. Como él mismo dijo: «Hay gente que hace cosas importantes para poder escribir libros. Yo escribo lib...[Leer más]