El conde Aleksandr Ilich Rostov es juzgado por un tribunal bolchevique, allá por el año 1922. Tras salvarse in extremis de morir fusilado, gracias a una extravagante sentencia, es exiliado a vivir en el hotel Metropol de Moscú, sin derecho a pisar las calles de la capital soviética. En el mismo instante en que pisa el suelo del elegante hotel, la vida del protagonista de esta excelsa novela, trans...[Leer más]