«Cuando Custer iba a partir fue interceptado por un funcionario de la Oficina de Asuntos Indios, que corrió a su lado agitando un grueso fajo de papeles. —General Custer —dijo— tiene que firmar estos papeles antes de irse. —No hay tiempo para eso ahora —dijo el general—, los cheyenes se han escapado y están creando problemas. —Pero, general —dijo el burócrata—, éstas son solicitudes para las racio...[Leer más]