El líder preciso, en la hora del mayor de los apremios: cuando en la primavera de 1940 arreciaba la tormenta hitleriana sobre Europa occidental. Como bien señala John Lukacs, «Churchill comprendió ya entonces algo que muchos ni siquiera comprenden ahora. La mayor amenaza para la civilización de Occidente no era el comunismo. Era el nacionalsocialismo. El mayor y más dinámico poder en el mundo no e...[Leer más]