“(…) Por las noches oímos la radio y las pobres viejas rezan el rosario. Al fin doña María, la más viejecita, que es la que dice los misterios, enjareta una ingenua oración: -Señor, que no se mate a nadie más, que se estropeen todos los aviones y no puedan volar, y se moje la pólvora, y tengan todos juicio y no sean brutos. Amén”. Elena Fortún, Celia en la revolución, cap. XIII. Mucho antes ...[Leer más]
Señoras, señores y niños, habitantes todos de la casa libre e independiente de Conde de Aranda, 14, 14 bis. Donde nadie es menos que nadie, donde los locos son cuerdos, donde los que nada tienen encuentran todo. Roca de náufragos y refugio de incómodos, sed bienvenidos… He de reconocer que hasta que no he terminado de leer este libro, Conde de Aranda 14, 14 bis, de Javier González, no he querido v...[Leer más]