“Lo creaís o no, Lewrie se convirtió en un guardiamarina aceptablemente competente, lo que es un argumento a favor del regreso del castigo corporal a las escuelas y de los azotes como incentivo para la necesaria disciplina naval”. Dewey Lambdin. Acción, Aventuras, Sexo, Codicia y Gatos. Así resumiría yo esta magnífica novela náutica que te deja un curioso regusto a polvora, clarete y burdel. Dicho...[Leer más]