Si alguien nos dijera que hay una cultura del karaoke, o una del consumo de café o del fumar en pipa, o una cultura militar o del sindicalismo, captaríamos enseguida a qué alude nuestro interlocutor, tanto como si su charla versara sobre obras literarias, escultóricas o musicales, o bien sobre dilemas filosóficos, o sobre los contrastes entre la cultura inglesa y la japonesa (ámbitos que asociamos...[Leer más]