Una vez leído el título del ensayo protagonista de la reseña que aquí comparto, el lector tendría la impresión de enfrentarse a un volumen tan extenso como arduo. Sin embargo, nada más abrir su índice, no solo observamos que el ensayo consta de poco más de quinientas páginas y que sus capítulos dividen los tres mil años afrontados por el autor en bloques de doscientos cincuenta años cada uno, sino...[Leer más]