El autor ogra algo que parece imposible: entrelazar historias de amor, conflictos familiares y búsquedas personales con el desarrollo de campañas militares de enorme complejidad.
Lo admirable es que ninguno de estos elementos eclipsa al otro. Las emociones íntimas de los personajes mantienen su importancia incluso cuando los grandes acontecimientos históricos transforman Europa. Del mismo modo, las batallas no aparecen como simples telones de fondo, sino como fuerzas capaces de alterar destinos individuales.
La habilidad con la que Tolstoi conecta la estrategia militar con la evolución emocional de sus protagonistas convierte la novela en una experiencia única. Es una obra exigente, sí, pero también una de las más gratificantes que he leído.
Javi_LR
A la reseña me remito ;o)