«La muerte no es más que el portal a una nueva vida» (La Momia, 1932). Entrar en un museo arqueológico, en concreto en la sección egipcia, es penetrar en un mundo donde la muerte ha quedado en suspenso. Es un logro que pocas civilizaciones de la historia han conseguido: congelar el paso del tiempo mediante una acción humana. Normalmente estas salas están tenuemente iluminadas, para darles mayor em...[Leer más]
Me sonríe más que ningún otro aquel rinconcillo, donde la miel no desmerece la del Himeto y la verde oliva compite con la de Venafro, donde la primavera es larga y donde Júpiter otorga tibios inviernos… (Horacio, Odas, Libro II, 6) Conocí a Gerald Brenan allá por el 2003, cuando el director de cine Fernando Colomo estrenó Al sur de Granada en un frío mes de Enero. Al ir a ver el film en verdad no ...[Leer más]
«Saldréis de Sevilla todos/ por aqueste rio abaxo/ a la conquista de Túnez…». (Del romance primero de Félix Persio Bertiso sobre La vida del pícaro. Siglo XVII.) Muchas veces me he preguntado el motivo de por qué me apasiona tanto la Historia de España. Tal vez se deba a que a diferencia de la historia de otros países, tan ordenada y fácil de desentrañar, siempre se tiene la sensación de andar con...[Leer más]
«La mujer nace libre y permanece igual en derechos. La mujer (que) tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente derecho a subir a la Tribuna». ¡Hay que ver la de fechas importantes que tiene la Historia!, desde la invención del fuego, hasta la actual crisis en Ucrania, son ingentes el número de puntos clave que se han ido sucediendo en el devenir humano a lo largo de los sig...[Leer más]
«Había viajado a España con el proyecto de escribir artículos periodísticos, pero ingresé en la milicia casi de inmediato, porque en esa época y en esa atmósfera parecía ser la única actitud concebible. Los anarquistas seguían manteniendo el control virtual de Cataluña, y la revolución estaba aún en pleno apogeo…».
Scott nos inventó a todos (George Simenon). Cuando era joven (bueno, un poco menos que ahora), es decir en mi niñez, mi Olimpo literario estaba conformado, y sigue estándolo, por cientos de personajes a los que debo horas y horas de entretenimiento gratis, a la vez que gloriosas tardes de lluvia arrobado entre cálidas mantas. No les pedí nunca nada a cambio, cosa que en su justa medida podían habe...[Leer más]
«He matado a 242 alemanes, incluidos más de diez francotiradores enemigos. Siempre he tenido la convicción de que soy más astuto y fuerte que los alemanes, y de que mi fusil dispara con mayor precisión que un fusil alemán. Conservo la calma en todo momento, y por eso nunca siento miedo a los alemanes». Silencio. Solo permanece el viento que arrastra las cenizas del campo de batalla. Parece que tod...[Leer más]
«Miré los muros de la patria mía, / si un tiempo fuertes ya desmoronados / de la carrera / de la edad cansados / por quien caduca ya su valentía» (Francisco de Quevedo). Finales del siglo XVII. El gigante está a punto de caer. Sus pies de barro no pueden soportar el peso de la decadencia. España, otrora inmenso titán, ahora se parece a una casa abandonada. Por fuera señorial, pero por dentro, al i...[Leer más]
«Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía». Hamlet, William Shakespeare. De Grecia y Roma, creo, lo sabemos casi todo. Conocemos la democrática ciudad de Atenas en tiempos de Pericles, el brillo de halcón en los ojos de Julio Cesar, la inmortal hazaña de los espartanos en las Termópilas, o el ruido de los cascos de los caballos bárbaros trotando por el Foro...[Leer más]
«Está en esa dirección. Mi país, mi hogar, mi familia… mi mujer prepara la comida, mi hija trae agua del río… ¿volveré a verlas? Yo creo que no» (Gladiador). Desde las brumas del Muro de Adriano, hasta las ardientes arenas de Mauritania, y desde las valientes tierras habitadas por tozudos íberos hasta el corazón de los partos, los límites del Imperio Romano fueron extensos y legendarios, siendo po...[Leer más]
«Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Jesús de Nazaret). Una idea. Una nueva forma de concebir la vida nació en pleno corazón de la cristiandad, en una tierra de trovadores y amores corteses: el Languedoc. Allí, por secos senderos del midi francés, unos predicadores conocidos como bons homes (los buenos hombres) comienzan a pregonar por los pueblos un nuevo mensaje de esperanza a los o...[Leer más]
«El Rey recorrió con la mirada aquella acumulación de cuerpos a la intemperie y se detuvo en uno, donde una vieja celestina recogía en el regazo de su falda el oro que Zeus enviaba a la entrepierna de Dánae, la cual, sin embargo, algún oro debía de recibir en el sitio preciso, a juzgar por la cara que ponía. Dánae tenía unos muslos largos y un cuerpo dorado, semejante al de Marfisa. El Rey quedó a...[Leer más]