“¿El Laoconte es una pieza original griega, una pieza original romana, una copia romana de una estatua griega, una adaptación romana de un modelo griego anterior? ¿Y qué queremos decir exactamente con todas estas opciones? Por ejemplo, ¿una escultura hecha en Roma por escultores griegos cuenta como una escultura griega o como una escultura romana? ¿Y si hablamos de una escultura hecha en el mundo ...[Leer más]
“Era la sede de los reyes de Himyar, y el origen del dicho: ‘Cuando estés en Zafar, habla como hablan los himyaritas’. Según al-Asmai, un hombre árabe llegó para una audiencia con uno de los reyes himyaritas. El rey, que a la sazón estaba en una terraza alta, en el tejado de su palacio, dijo al hombre: ‘¡Thib!’ [que en árabe significa ‘salta’]. De modo que el hombre saltó al vacío y quedó destroza...[Leer más]
“En 1924, dos arqueólogos franceses se deslizaron con cautela desde la cornisa del precipicio de Bamiyán. Iban buscando una cueva que se hundía en la pared de roca, muy por encima de la cabeza del buda más alto. Entraron patinando y tropezando por la boca de la cueva; contuvieron el aliento y miraron triunfantes a su alrededor. Costaba imaginar un lugar más inaccesible que aquel, era bien posible ...[Leer más]
«—Estoy seguro de que encontraréis el modo de decir sin decir. ¿No entendisteis acaso que las cosas pueden ser y no ser? Será un fantástico libro de cosas ciertas que parecerán mentira. —¿Acaso eso es posible?». Hubo un tiempo en el que el Manco de Lepanto tuvo dos manos. ¿No es increíble? Pues debería no serlo: salvo deformidad congénita, todos nacemos con un par de ellas. La condición de manco e...[Leer más]
«Ves prados llenos de espinas y ricos en flores. Si no quieres coger las espinas, coge las rosas». Poema atribuido a Isidoro de Sevilla. Contaba un día el catedrático, filósofo, traductor, poeta y mil cosas más José María Valverde hace como 22 o 23 años, al empezar su clase de la asignatura de “La Goethezeit” en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona, que en cierta obra de teatr...[Leer más]
“Contemplar todo desde las alturas, tal vez con un ligero vértigo. Después, la decisión. Respirar hondo, saltar, un instante eterno de caída. Volar y zambullirse, sin sentir el suelo bajo los pies. Una entrega absoluta a los sentidos; el aire por todo el cuerpo; después el agua, que arrebata el aliento y la percepción. Y, finalmente, emerger, sacudirse el agua y frotarse los ojos. Subir a suelo fi...[Leer más]
“Nada sabemos de él. A decir verdad, hoy lo consideramos como una rama del saber más que como un hombre”. M. Forster, Alejandría. Voy a empezar con mal pie, porque no es de recibo en una reseña hablar del reseñador: pero creo conveniente dejar claro desde el principio que servidor no es ninguna lumbrera. Cuando, hace décadas, me enseñaban en la escuela los principios básicos de la geometría en la ...[Leer más]
“Que cada uno sea a su manera griego, pero que lo sea”. Johann Wolfgang von Goethe. Después de encadenar una serie de lecturas que poco o nada tenían que ver con lo griego, tenía yo ya ganas de meter los ojos entre las hojas de un libro que me acercara de nuevo a la tierra que pisaron Solón y Fidípides, al aire que surcaron Dédalo y el caballo Pegaso, y al mar que navegaron Odiseo y Jasón el argon...[Leer más]
“El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó Federico —sangre en la frente y plomo en las entrañas—”. Antonio Machado, El crimen fue en Granada. Hay quien dice que sobre la Guerra Civil española se ha escrito ya todo. No sé si es posible escribir tanto sobre un tema hasta el punto de que este quede agotado; en cualquier caso, lo q...[Leer más]
“Un samurái debe obediencia a su señor, pero no hasta el punto de deshonrarse a sí mismo”. Me cuesta, me cuesta adaptarme a los nombres propios japoneses. Y es que no todo el vocabulario nipón va a ser del estilo de sake, judo, sushi o hai, así que hojear esta novela y recibir una sacudida intelectiva fue para mí la misma cosa: Asaemon Hikura, Kenzaburõ Arima, Shika no Kõbe, Sugawara, Kitamaru, Sh...[Leer más]
“De hecho, parecía que allí había una flota capaz de conquistar tierras, pues hasta donde la vista alcanzaba no había otra cosa que velas desplegadas sobre la enorme colección de naves, una visión que llenaba el corazón de cada hombre de intensa alegría.” Godofredo de Villehardouin, La conquista de Constantinopla. ¿Cuántas veces es preciso que los cristianos tomen Jerusalén? Las que haga falta. Lo...[Leer más]
“Una nación oscura, una nación sin importancia, una nación de esclavos, desconocida, pero que se ha ganado un nombre desde la expedición contra nosotros; insignificante, pero ahora famosa; humilde e indigente, pero ahora elevada a alturas espléndidas y a una riqueza inmensa; una nación que se halla en algún lugar lejos de nuestro país, bárbara, nómada, armada con arrogancia, sin vigilancia, sin re...[Leer más]