En 1583, una badaq (un rinoceronte indonesio) es arrancada de su isla y convertida en objeto de cambio entre colonizadores; acabará trasladada a Madrid como regalo para la corte. La novela da voz al animal y a otros personajes para construir una fábula histórica y ecologista que denuncia la codicia colonial, el fanatismo religioso y la desposesión de la naturaleza.