Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia… (Blade Runner) El 28 de Noviembre de 1491, a punto de caer la ciudad nazarí en manos de los Reyes Católicos se firmaron las conocidas como Capitulaciones de Granada en donde se acordaban que la ciudad se rendiría y pasaría a manos de sus santas majestades Isabel y Fernando; igualmente que el actual sultán, Boabdil, sería con...[Leer más]
Años setenta del siglo XIX. La Habana, Cuba. Dos hombres, después de una copiosa cena en un restaurante de la ciudad, coinciden en su terraza y comienzan una animada y muy interesante conversación. Con la excusa de fumar un buen puro habano, ambos protagonistas de esta novela, se enfrascan en un largo y concentrado diálogo, en el que van surgiendo temas y hechos que nos sitúan en la Cuba española ...[Leer más]
«Ya hemos nombrado un César, el rey Charles (…) Ya somos pretorianos.» Es difícil que una obra tan redonda como Los centuriones precisase de una continuación, pero la historia con su avance caprichoso hizo inevitable que Largterguy retomase a sus personajes para enfrentarlos a los sucesos del 13 de Mayo. Es inútil recordar que la década de De Gaulle en el poder se mueve entre dos Mayos y die...[Leer más]
Constantinopla es la primera incursión en la narrativa histórica del periodista y también traductor de Stefan Zweig, Baptiste Touverey, amante declarado de ambas Romas desde su infancia. Ha elegido Baptiste para su estreno una de las épocas más atractivas del Imperio romano de Oriente, de la Romania, puesto que Heraclio es, en mi opinión, la puerta que abre Bizancio a su Edad Media. Es este basile...[Leer más]
A menudo echamos de menos a Gisbert Haefs. Los que nos consideramos seguidores de sus novelas históricas siempre esperamos otro título más. ¿Adónde nos llevará ahora?, nos preguntamos. Pues con La venganza del emperador (Edhasa, 2011) lo hacemos al siglo XVI, al Sacro Imperio Romano Germánico de Carlos V, Martín Lutero, la Reforma luterana, la Guerra de los Campesinos de 1524-1525, los ecos de la ...[Leer más]
Adrian Goldsworthy, reconocido ensayista histórico británico y especialista en el mundo romano, recupera en ésta su segunda novela, al personaje llamado Flavio Ferox, aquel centurión siluro protagonista de Vindolanda, su primera novela de la saga. La trama vuelve a tener como protagonista a la pequeña guarnición llamada Vindolanda, de la es oficial superior. Junto a él, viejos conocidos como Vinde...[Leer más]
“Con hombres íntegros pueden quizá ganarse batallas, pero no gobernar reinos” (El capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte) La última mitad del siglo XVII en España y en todo el imperio es bastante desastrosa. Desde la muerte, e incluso algo antes, de Felipe IV hay una especie de decaimiento, de sucia neblina, que provoca en la gente una sensación de que las glorias del pasado ya no volverán y de q...[Leer más]
Corre el año 709 y el reino visigodo está sumido en una profunda crisis. La ineptitud de su monarca, Witiza, la peste, el hambre, las intrigas políticas y el empuje de los musulmanes en el norte de África, todos son factores que parecen estar llevando al límites las exiguas fuerzas que aun quedan en la península ibérica. En este ambiente, el joven Fruela, hijo segundón del duque Pedro de Cantabria...[Leer más]
Hacía tiempo que no leía alguna de las publicaciones de la editorial Valdemar, en su colección Frontera, con la que está reeditando un buen número de clásicos del western, casi todos ellos conocidos por los aficionados al cine, ya que han servido de base para crear los guiones de la fantástica colección de producciones del género de Hollywood. En este caso me refiero a la novela que fue el origen ...[Leer más]
Si existe en nuestra literatura un personaje que encarne el papel de héroe con todos sus atributos sin duda es el Cid, Rodrigo Díaz de Vivar. Constituye un arquetipo perfectamente exportable, a pesar del manoseo nacional que sufrió en otros tiempos, tanto como otros que junto a él forman un pequeño corpus en nuestra literatura: Don Quijote y Sancho, la Celestina o el Lazarillo, pocos mas. Pérez-Re...[Leer más]