De tanto en tanto, te llevas alguna sorpresa con algún libro que parece ser «más de lo mismo», pero que a poco que lo hojees y te fijes en su contenido ya te das cuenta de que no lo es. Pero no hay tiempo para todo, por lo que dejas el libro en la mesa de novedades, apuntándolo mentalmente y confiando en poder sacar un hueco más adelante. El libro tampoco es extenso, con algo menos de 300 páginas ...[Leer más]
Cuando en 1944, el austriaco Heinrich Harrer, junto a otros compañeros de fuga de un campo de internamiento británico, cruzan las fronteras de la India camino del Tíbet, no se imaginan que, tras recorrer páramos desérticos, cumbres heladoras y una serie de peligros y penurias, van a permanecer en el país siete años de su vida en los que se establecen en su capital, la sagrada ciudad de Lhasa, y v...[Leer más]
«Pero ¿dónde está nuestro maná? ¿Dónde está el maná de los cómicos? ¿En qué tierra caerá que sea nuestra tierra? Nosotros no somos de ninguna parte. Somos del camino… Cuando el pueblo del Señor iba hacia la tierra prometida, ni siquiera iba por un camino. Iba por un desierto. Por eso no salió nadie a decirles: Ese maná es mío, ese dinero de los cineastas es mío. Nosotros hemos venido a trabajar a ...[Leer más]
«Si me preguntaran cuál es el libro que debería leer todo el mundo, respondería sin vacilar: Ética a Nicómaco, de Aristóteles. El tema que trata es muy simple: cómo vivir mejor». Como decía hace ya unas cuantas reseñas, todo está en los griegos. Quizá el aspecto más importante en que ellos han influido en la civilización occidental haya sido este: los griegos nos enseñaron a pensar. Y no solo eso:...[Leer más]