La novela adopta la forma de las memorias ficticias de Maximilien Aue, un oficial de las SS culto, frío y extremadamente racionalizado. A través de su voz, el libro recorre los principales escenarios del frente oriental y de la maquinaria de exterminio nazi, mostrando desde dentro la banalidad del mal, la burocracia del genocidio y la psicología de quienes participaron en él.
Es una obra ambiciosa, polémica y cruda, que combina reflexión moral, rigor histórico y una exploración perturbadora de la mente del narrador.