La novela está ambientada en la Nigeria de los años 60, justo antes y durante la guerra civil que surgió tras la proclamación de la independencia de Biafra, un intento de secesión del sureste de Nigeria. La historia se cuenta desde diferentes perspectivas, entrelazando las vidas de tres personajes principales: Ugwu, Olanna y Richard.
A través de estos personajes, Adichie narra la violencia, los traumas y las injusticias de la guerra, a la par que explora temas como el amor, la traición, el nacionalismo y la supervivencia. La obra muestra la devastación de la guerra y cómo afecta las relaciones humanas, pero también ofrece una mirada íntima de la lucha por la identidad y la dignidad en un país fracturado.