“No tenía el más mínimo interés en ser la musa de alguien. No soy una musa. Soy ese alguien. Fin de la maldita historia”. Sí, abrimos la reseña con esta frase tan reivindicativa, tan setentera (y sesentera, y ochentera) y tan antropocentrista (y ginecocentrista, qué diablos). Una frase que se dice en una novela y en una serie de la tele (y se dice en la serie porque se dice en la novela). Una fras...[Leer más]