“Si sois honestos con vosotros mismos, la bondad será vuestra ley, porque todo lo que hacéis lo contempla un juez omnisciente”. A lo largo de la historia seguramente no han sido pocas las obras que se han escrito desde el interior de una celda, bien porque sus autores cumplían una pena de reclusión temporal, o tal vez porque aguardaban el momento de su ejecución. Entre las primeras, y sin pensar m...[Leer más]