Aquel inolvidable libro escrito por Helena Attlee titulado El país donde florece el limonero, de tan fantástico recuerdo, me marcó en su lectura por muchos y variados factores, pero especialmente por uno en concreto. Me refiero a la pasión que desbordó la autora en la descripción de un tema a priori tan extraño y lejano para cualquier lector, en base a su apuesta empeñada, no solo en desglosar un...[Leer más]