Conquisté la ciudad. Abatí a 800 tropas de combate con la espada y les corté la cabeza. Capturé vivos a muchos soldados. Al resto los quemé. Me llevé valiosos tributos. Levanté un montículo de hombres vivos y de cabezas ante su puerta. Empalé en estacas a 700 soldados ante su puerta. Arrasé, destruí y convertí la ciudad en una colina de escombros. Quemé a sus muchachos y muchachas adolescentes. As...[Leer más]