Corre el año 709 y el reino visigodo está sumido en una profunda crisis. La ineptitud de su monarca, Witiza, la peste, el hambre, las intrigas políticas y el empuje de los musulmanes en el norte de África, todos son factores que parecen estar llevando al límites las exiguas fuerzas que aun quedan en la península ibérica. En este ambiente, el joven Fruela, hijo segundón del duque Pedro de Cantabria...[Leer más]