Sufridos descendientes de Dárdano, la tierra primera en ver brotar la estirpe de vuestros ascendientes será la que os acoja en su fecundo seno a vuestra vuelta. Id a buscar a vuestra antigua madre. Allí el solar de Eneas ha de señorear el orbe entero, lo mismo que los hijos de sus hijos y los que de sus hijos nacerán. Virgilio, Eneida III 93-98. Así hablan los dioses. Así habla Apolo desde su sant...[Leer más]