Permitidme, oh lectores, este redactor empiece la reseña comentando una pequeña anécdota que le atañe: en el año 2000 Gisbert Haefs vino a España a promocionar una de sus novelas, Troya, y pasó por Barcelona. Vuestro humilde servidor se acercó con un ejemplar de esta novela y de Aníbal para que el autor las firmara, quedando gratamente sorprendido de que éste hablara un castellano muy fluido. Esta...[Leer más]