La gente suele pensar que el Imperio bizantino es la hermana fea del Imperio romano: Menos conocido, más aburrido y gobernado por emperadores decrépitos o inoperantes. Incluso un entusiasta de la historia me dijo una vez: “¿Por qué estás leyendo un libro sobre el Imperio Bizantino? ¡Si solo fueron unos perdedores!” Este libro pone claramente esa afirmación lapidaria en perspectiva. Un imperio que ...[Leer más]