Timandra, figura femenina de la antigua Grecia y amante de Alcibíades, narra en primera persona su vida en la Atenas del siglo V a. C., en plena Guerra del Peloponeso. En su casa se reúnen grandes mentes de la época (Sócrates, Eurípides…), y ella reflexiona sobre el amor, el poder, la filosofía y su identidad. A pesar de que los escenarios son históricos (ágoras, gimnasios, batallas), el relato no es solo político o bélico: el amor tiene un lugar central, con sus contradicciones, sus risas y sus lágrimas.