CAMARADAS BAJO LA ARENA. LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA – Martin Windrow

"Camaradas bajo la arena. La Legión Extranjera Francesa" de Martin Windrow

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CAMARADAS BAJO LA ARENA. LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA – Martin Windrow

CAMARADAS BAJO LA ARENA. LA LEGIÓN EXTRANJERA FRANCESA – Martin Windrow

A lo largo de la historia ha habido muchas unidades militares míticas o peculiares. Siempre se citarán las legiones romanas, arqueros galeses, así como los tercios españoles. Sin embargo, en los tiempos recientes hay una que destaca sobre el resto: la Legión Extranjera francesa. Esta formación ha sido objeto de buenos estudios y ha tenido una amplia trascendencia en el mundo literario y cinematográfico. Ahí tenemos la novela de Beau Geste (1924) de Percival Christopher que también se llevó a la gran pantalla. Aparten existen filmes como Marchar o morir (1977), Rufianes y tramposos (1984) o Legionario (1998). Incluso tiene cameos en películas como El sargento Klems (1971) y La momia (1999). Hoy reseño un volumen que justamente trata el periodo clásico de esta unidad y que fue publicado por los amigos de Desperta Ferro Ediciones en 2024. Hablo de Camaradas bajo la arena. La Legión Extranjera Francesa de Martin Windrow (1944-2025). Un grueso volumen que nos traslada a la «edad de oro», un periodo histórico comprendido entre 1890 y 1935 donde la Legión tuvo una enorme importancia para las sucesivas campañas coloniales emprendidas por Francia, ese imperio republicano que ocupó muchas áreas de África y Asia.

Mi interés por la Legión Extranjera no empezó por la literatura alrededor de ella, sino con esos filmes que he citado. Ahora es fácil, pero hace unos años en la televisión se veía lo que había y estas películas solían ser pasadas a menudo. Así descubrí la figura de ese soldado colonial de origen incierto que se alistaba para ver mundo, huir de su vida pasada o simplemente por servir en un cuerpo militar distinto. Con su fusil Lebel al hombro, el sobretodo azul o caqui, las botas con polainas, el quepí con siroquera y esa mochila que hacía palidecer a cualquiera, el legionario tenía una función de conquista, control y «pacificación» del territorio. En su libro, Martin Windrow no hace sino traernos la historia real de aquellos hombres que decidieron formar parte de esa Legión que luchó en todos los puntos cardinales donde Francia tenía posesiones. No obstante, y como se ve pronto, su teatro por antonomasia siempre sería el Norte de África donde protegería las caravanas y rutas comerciales de los pueblos hostiles al dominio galo. De esa intervención en África es la que viene la descripción anterior. Es más, todas las películas mencionadas antes se basan en esas operaciones en la región norafricana.

Entrando en materia, Camaradas bajo la arena es un ensayo voluminoso de más de setecientas y pico páginas de contenido. Este está dividido en dos grandes partes y veinte capítulos. La primera está centrada en su servicio en Asia y Madagascar. Son siete capítulos muy llamativos, puesto que valen para poner al lector en el contexto histórico, de la formación, sus características y la función que tenía a finales del siglo XIX. La verdad es que ya aquí el libro da una sensación de conjunto muy buena. Es una narración amena donde al lado de los datos sobre operaciones y batallas y los análisis del autor se añaden testimonios de los protagonistas, lo que aporta esa visión humana que a mí personalmente me gusta tanto. De hecho, en mis libros, quien los haya hojeado o leído, verá que siempre intento introducir bastantes (aunque sin pasarse).

Si hay una conclusión que se puede sacar de la intervención de los legionarios en Asia y Madagascar es que a finales de ese siglo las condiciones para el servicio eran nefastas. En los combates con insurgentes, bandoleros o fuerzas enemigas, la Legión no tiene rivales. Sus capacidades de maniobra, fuego y espíritu lograban superar las dificultades. Un legionario motivado era sin duda un digno adversario de cualquiera que quisiera enfrentarse al poder militar de Francia. Ahora bien, estos escenarios traían consigo enfermedades, mala logística y a veces el tedio más absoluto. Eso iba en detrimento de la salud de aquellos hombres que estaban tan lejos. Windrow no se corta en información y nos borra de un plumazo cualquier visión romántica que podamos llegar a albergar. Eso sí, los enfrentamientos en mitad de la selva o la defensa fuertes construidos en ella son fascinantes. El autor consigue que no nos aburramos en ningún momento.

Terminado el periplo por las colonias más alejadas, Windrow pone su atención en Marruecos. Ya se adelantaba antes, para el autor este es el escenario clásico de la Legión. Un vistazo al índice lo deja claro. Mientras el primer bloque se compone de siete capítulos el segundo alberga los trece restantes. En estos también hay una evidente intención de ser cronológico en cuanto a los hechos, cada capítulo coincide con una época clave de la Legión en el Norte de África. Se empieza por 1893, se continúa con las fechas dentro de los intervalos de la Gran Guerra, la inmediata posguerra y así hasta 1934, cuando Windrow pone el punto el final a esa «edad de oro» por haber terminado las funciones principales, derrotado la resistencia y pasar a un servicio de guarnición en fuertes y vigilando las rutas abiertas con tanto esfuerzo.

Sin que haya una diferenciación en el estilo del historiador entre las dos partes, se nota que a Windrow le gusta más todo lo que tiene que ver con Marruecos. Al fin y al cabo, pudo viajar a una porción de los escenarios, mucho más a mano que los de la lejana Asia. Además, mejor conservados debido a las imperantes condiciones desérticas. A lo largo de los capítulos iremos conociendo personajes icónicos para los legionarios como Hubert Lyautey, uno de los protagonistas de la conquista de este territorio y crucial en la derrota de las harkas rebeldes. Como antes, el autor detalla muy bien las acciones de la Legión, ya sea en esas infernales marchas –que tan famosas se hicieron–, los combates contra la resistencia irregular marroquí o rifeña, las características de lo que significaba estar destinado en aquel lugar y, por supuesto, las tradiciones y cultura legionaria. En general aquí se percibe a la perfección ese ambiente que posteriormente inspiró novelas y filmes.

Acostumbrado a leer sobre inmensas batallas, la verdad para mí se ha hecho un ensayo apasionante. Esas pequeñas operaciones, muy similares a las de «búsqueda y destrucción» de la época de Vietnam, son tratadas con esmero y estoy seguro de que ningún lector se verá decepcionado. Por igual, los temas que tienen que ver más con la organización y la administración no se hacen pesados porque nos dan información básica para entender el contexto sociopolítico en el que se movían esos legionarios. Dicho esto, poco a poco, iremos escalando capítulos y años hasta llegar a la década de los treinta donde la Legión se ha convertido en una unidad motorizada y con armamento a la última, aunque siempre con problemas y carencias, eso que no falte.

Sin duda Camaradas bajo la arena de Martin Windrow ha satisfecho en mí una parte de la historia militar de Francia que quería conocer. La obra además está editada con el cariño y la pasión que define a Desperta Ferro. Buena tipografía, dos bloques de imágenes en blanco y negro y una cartografía de calidad, como solo ellos saben hacer. En conclusión, cualquiera que tenga ese interés por la Legión Extranjera francesa aquí tiene una obra que le resultará esclarecedora y que merecerá ese hueco en su biblioteca personal. Legio Patria Nostra.

Martin Windrow. Camaradas bajo la arena. La Legión Extranjera Francesa, traducción de Javier Romero Muñoz. Madrid, Desperta Ferro Ediciones, 2024, 880 páginas.

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