La novela narra la vida de Alvarín, un joven de 19 años en el Santander previo a la Guerra Civil española. Dividido entre la ideología republicana de su padre y su afiliación a la Falange, Alvarín vive las tensiones familiares y sociales de un país al borde del conflicto, que lo llevan finalmente a la prisión y a enfrentarse a las duras realidades de la guerra.