“Estuvo hablando largo y tendido con los arquitectos sobre los planes de mejora que tenía para París y el problema de dónde colocar el botín capturado en Italia: si el Laoconte, los caballos y el león de Venecia y otras esculturas antiguas deberían albergarse de forma permanente en la iglesia castrense de Los Inválidos como trofeos de guerra o en el Louvre”. No, alto; este no es el típico libro so...[Leer más]