«Te suplico no obstante que no te imagines que la vida del verdadero estudioso es fascinante, porque en el presente yo la conozco de cerca, querido Arthur, y es ardua, fatigosa y llena de trabajo, sólo la pasión por el estudio le otorga algún encanto. Por lo demás, esa vida jamás te hará rico, el escritor consigue con muchísimo esfuerzo solo lo necesario para no morir de hambre». Siguiendo la este...[Leer más]