Reseño la cuarta entrega de la saga escrita por Philip Kerr en la que cuenta las investigaciones y aventuras del detective alemán Bernie Gunther. En esta ocasión, la trama nos sitúa en 1949. Gunther decide regresar a Múnich y dejar lo más atrás posible sus malas experiencias vividas en Berlín y crear un gran espacio entre él y los servicios de seguridad soviéticos que dominan parte de la ciudad tras la guerra. Su interés pasa por abrir un despacho mediante el cual volver a hacerse un espacio en el mundo de la investigación privada y comenzar a ganar clientes en un intento de nuevo comienzo profesional. Múnich se encuentra llena de escombros y edificios en ruinas. Sus primeros casos le llevan a seguir los pasos de antiguos miembros de las SS desaparecidos o se encuentran en la cárcel. Para su desgracia, su trabajo no le aleja de un pasado aún demasiado cercano en el tiempo y de aquellos a quienes siempre ha odiado.
Un día, una mujer, guapa como no podía ser de otra manera en la vida del protagonista, le encarga investigar si su marido esta muerto, información necesaria para poder casarse de nuevo. Al ser católica, la muerte de quien fuera un asesino de las SS de los campos de concentración nazis, significaría darle vía libre para comenzar una nueva vida. Para ello, Gunther tendrá que acercarse peligrosamente a una serie de asociaciones secretas que se dedicaron, durante aquellos años, a sacar del país a nazis huidos, lo que le hará adentrarse en un universo especialmente peligroso, donde antiguos miembros del partido, los servicios secretos estadounidenses y los escuadrones especiales de judíos a la caza de miembros de las SS se cruzarán en su camino, provocándole, como suele ser habitual en su ajetreada vida, más de un disgusto.
De nuevo, Kerr nos traslada a aquellos años, sean anteriores o posteriores a la Segunda Guerra Mundial, donde la larga sombra del nazismo sirve de escenario para sus casos, muchas veces, especialmente comprometidos. Mujeres fatales, personajes embusteros y embaucadores, algunos pocos y leales amigos, personajes con un pasado que los hace especialmente peligrosos, hombres de alto nivel acompañados de brutos matones, son parte del parque zoológico de personalidades en que se han convertido unas semi destruidas y derrotadas Alemania y Austria. Con su inseparable ironía que nunca le deja libre de tener más de un encontronazo, su vida pende del hilo de su capacidad de supervivencia, en un, a veces contradictorio, sentimiento por su Alemania querida y el odio insuperable por quienes desde el nazismo han llevado a la ruina al país. Este nuevo caso, le llevará hasta los profundos entresijos de aquellas organizaciones aliadas que, de una u otra manera, se aprovecharon de quienes, como líderes o asesinos, convirtieron los campos de concentración en terribles lugares de experimentación y exterminio.
Seguiremos hablando de más casos protagonizados por Gunther, a quien siempre recurro, de la mano del gran Philip Kerr, para disfrutar de una buena novela del género noir. Nunca falla su lectura.
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Philip Kerr, Unos por otros, traducción de Ana Guelbenzu de San Eustaquio. Barcelona, RBA Libros, 2021, 416 páginas.
Akane
Una buena reseña para un autor que era de lo más potable en novela negra. He leído casi toda la serie de Bernie y, aunque hay libros mejores que otros, una colección que merece la pena.
Valeria
Muy de acuerdo: en una serie tan larga es imposible no tener altibajos, pero yo he disfrutado mucho con el personaje. Sobre todo en las novelas que transcurren en el Berlín del período anterior a la guerra (la IIWW).
Iñigo
Gracias a ambas… Lo de potable no suena muy bien Akane. Hay muy buena literatura negra y también mala como en todos los géneros. Lehane, Hammett, Ellroy, Camilleri, Banville, Vargas, Lemaitre, Highsmith, Connelly, Burnett, Winslow o Padura son solo algunos de los grandes nombres reconocidos por su buen hacer. Otra cosa es que se escribe mucha novela negra y mala… que también es cierto, pero como en histórica o en literatura en general. Y no lo digo por discutirte, solo por puntualizar tu comentario, siempre enriquecedor.
Akane
Sí, sí, desde luego hay y ha habido grandes autores. Me refería a que es uno de mis favoritos, jajaja.
Iñigo
Es de los autores que me gusta leer de vez en cuando y desconectar. Te entiendo, si.
equix
Pues el caso es que lo he leído recientemente y no desmerece en absoluto a la trilogía original, siendo igual hasta superior en determinados aspectos a alguna de las obras anteriores. Supongo que la serie tendrá sus altibajos como apuntáis. En cualquier caso le daré un descanso al bueno de Gunther, y ya veremos más adelante si se tercia seguir con sus desventuras.