Aunque la novela está poblada por personajes inolvidables y reflexiones extraordinarias sobre la condición humana, la figura de Fantine permanece en mi memoria con una fuerza especial. Su sufrimiento representa una de las críticas más devastadoras que he leído contra la indiferencia social.
Los Miserables es una obra inmensa, pero también profundamente humana. Más allá de sus dimensiones épicas, es un libro que invita a la empatía e inevitablemente a las lágrimas recordando que tras cada miseria hay una historia que merece ser escuchada.
Javi_LR
Totalmente de acuerdo, Prior